Escultura contemporánea en piedra pulida sobre base de mármol, inspirada en la forma orgánica de una hoja de palma que envuelve con delicadeza la floración que protege. Su silueta alargada, sutilmente curvada, transmite equilibrio y serenidad, mientras las líneas suaves evocan el gesto natural de la hoja al abrirse hacia la luz.
El acabado satinado realza la pureza del material y la convierte en una pieza que juega con la luz, proyectando sombras cambiantes y una sensación de movimiento detenido.
Obra única que celebra la armonía entre naturaleza y forma, ideal para espacios contemporáneos donde la escultura dialoga con la calma, la belleza y el silencio.

